LA MAGA: CUADERNOS NOTEBOOKS

AWAKEN TO THE DREAM - DESPIERTA A TUS SUEÑOS

  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

DE LA VIRGEN AL PAPA EN BUSCA DE FRANCISCO.

E-mail Print PDF

CARTA *VÍA EL INSTITUTO SIMONE WEIL, a.c.  

De la VIRGEN (bajo su denominación Tonatzin-Guadalupe y acompañada de una intervención de la transcriptora en favor de Ochún-la Caridad del Cobre)

Al PAPA, 14-15 de marzo (celebrando la muerte del César –¿qué mejor ocasión!)

Transcriptora: Sylvia María de Jesús

Tema: PARA QUE SE CUMPLAN LAS PROFECÍAS Y PUEDAS PASAR A SER EL ÚLTIMO PAPA (el Papa “negro”, o jesuita como tú) – para que TE CONVIERTAS en el FRANCISCO cuyas lecciones escogiste con ese nombre para ti, Bergoglio: para el bien de la humanidad y del cosmos en esta coyuntura apocalíptica (Jcomo si la historia no se repitieraJ).

***

“Hijo mío y hermano” [Aclaración de La Transcriptora: “dice la que me dicta que así te ponga…”]:

Comenzaba a sentirme reconfortada con tus aciertos cuando de pronto metes la pata.

Qué es eso que ha llegado a mis remotos oídos de que –según tú, Francisco (¿o “diz que” Francisco?)-- el diablo ha venido a instalarse en México por una excesiva dependencia de sus gentes en la Virgen de Guadalupe. O ¿algo así? ¿Pero qué otra cosa sino esa fe, ahora recriminada, les habéis dejado los “romanos” a esas mismas gentes al cabo de siglos de opresión salvaje…? Y no me dirás que Roma no ha recibido sus grandes favores de Ella, cuya ascendencia milenaria sobre el pueblo que hoy llaman “mexicano” habéis, los altos prelados de la más poderosa iglesia del mundo, explotado hasta la saciedad. Por ahí me llega la noticia también de mi valor como “marca” a los ojos de ciertos poderosos del patio guadalupano, que no se miden para cargar con todo lo que se les permite robar, acumular, dispendiar, corromper. Tremendo modelo a seguir para la sociedad en general y sobre todo para quienes se dedican a lucrar tanto con el sufrimiento como con la creatividad de sus sometidos, de sus colonizados. ¿De dónde, si no, habrán sacado los partidos políticos sus mañas…?

La culpa de lo que sucede en México la tiene tanto Roma como el “gobierno a la sombra” que atropella al mundo (he ahí la principal encarnación del diablo) y cuyos designios no son otros sino la prolongación de la guerra por todos los medios y por cualquier método de fingimiento a su alcance. Un alcance que es, prácticamente, universal. Ellos sí resultan católicos pero en la generación del mal. Y Roma peca contra el Espíritu Santo cuando se hace aliado, con sus prohibiciones absurdas y contraproducentes, del crimen organizado.

La prohibición de las susodichas “drogas” ha sido y es la principal fuente (entre unas pocas otras) de la desorganización social derivada de las grandes ganancias a las que da cabida la pretendida escasez –la escasez que inventa un sistema financiero devorador de riqueza y asegurador de miseria, que ya no de “pobreza”: “Pobreza” quisieran los hijos de Dios sobre la tierra, que no miseria. La "pobreza" es sustentable –podría incluso resultar lo único realmente sustentable—mientras que la miseria no es sustentable. El “capitalismo de libre empresa” (diz que) reconocidamente se convierte en causa fundamental de la catástrofe ecológica. Requiriendo de una aparente, no real, escasez de oferta para que el precio cubra ganancia e intereses, sólo la privación asegura de todo lo que Dios y Natura dan, como son nuestras más sagradas plantas cargadas de alimento físico y espiritual. Plantas que la falsa “libre empresa” siempre busca apropiarse a su modo para seguir hinchándose y dándole de comer al diablo. Ese diablo que nada que ver conmigo, perdona que te diga. (La verdad es que, siempre que he podido, lo he evitado, aunque pareciera que, por algún motivo, ese “diablo” que comienzas tú a ver por todos lados --y con razón (aunque no siempre)-- vive enamorado de mí. ¿Será por contar esta servidora entre las que se le escaparon? Don Juan en pos de Elvira, de Filomena o de Ramona: pero semejante historia novelesca no encaja aquí…)

Dicen algunas profecías que “al final de los tiempos” (que le acaece a toda generación que haya vivido lo suficiente y, a algunas, incluso mucho antes de su tiempo) la Virgen salvará al Diablo de sí mismo y lo restaurará a su belleza primigenia… Luzbel restaurado a sí mismo, antes de que la envidia lo hiciera tan endiabladamente FEO. La envidia, finalmente, es el peor pecado de “los tiempos” –esos tiempos que se viven allá en esa tierra tan lejana como cercana para mí, a la vez, y desde donde miro pastar al eterno rebaño de los cielos: nubes blancas y redondas que de pronto de desploman, como lo están haciendo ahora, a destiempo.

Demasiado a destiempo todos los procesos naturales a consecuencia de una constante violación de los biorritmos. Empezando con los de los pobres niños sacados de sus tiernos sueños con tal de levantarse muy temprano para ir a aulas que enjaulan en lugar de liberar. Y que te enferman tan sólo con tener que llegar a ellas, a una hora cronométricamente ajustada a las exigencias de la uniformidad industrial pero que conspira contra la más básica inteligencia de los cuerpos –que son los únicos que saben bien cuándo mejor levantarse y cuándo seguir soñando. Interrumpir el sueño del ser que habita ese cuerpo equivale a transgredir su alma. Y un alma transgredida inevitablemente enferma a su cuerpo… ¡Son tantas las cosas que se tienen que cambiar!

El cuerpo al fin no es sino la caja de resonancia del alma. Debe ser visto como un medio en lugar de como un fin-en-sí… De ahí también que la alianza entre la mala conciencia de quienes asocian a la persona con su cuerpo como el-fin-en-sí-de-la-persona, termina por convertirse en una negación de la vida espiritual sin la cual la caja de resonancia corporal pierde su objetivo. Pero pretender que un cuerpo que palpita, por el mero palpitar de su materia, no ha dejado de ser una persona, se convierte en un acto que acaba por quitarle a la persona su realidad, y todo va a dar y se resume en el saco roto de un cuerpo sin objeto. ¿Motivo de reflexión papal? La “sagrada vida” convertida en artefacto manipulador de conciencias y destructor de la verdad –y, al final, todo por el %&$#! Diablo, que como bien te oí decir hace poco, y ya sabes bien, siempre llega por el bolsillo… POR AHÍ ES que se nos cuela.

Si algo podríais hacer para ayudar a cumplir las profecías de que seríais el último Papa --así como para agenciar que “los tiempos” que han conocido los humanos sobre la tierra se renueven dentro de un orden ecuménico inter-biorregional, inter-planetario, cósmico-- ello sería, para comenzar, agenciártelas para disolver al Estado Vaticano como tal y adoptar la consigna de un municipalismo biorregional inter-continental e inter-planetario. Y, por supuesto, guiado de la mano por la idea seminal de la más perfecta santa a la que el catolicismo “etimológico” del futuro atribuirá su emergencia: un catolicismo verdaderamente ecuménico, universal… capaz de recibir en su seno a todos los credos que la humanidad ha cultivado, inventado, honrado con ayuda de su fe en Dios. Ese Dios que no puede ser único sino que se traduce en un devenir constante reflejado por infinidad de rostros cambiantes, diversos, únicos… un palimpsesto de la humanidad prendida, en su fuero más interno, por el toque radiante, recurrente, instantáneo de una evolucionada, deslumbrante, divinidad.

El monoteísmo ha sido el camino para legitimar al Estado totalitario en el que el Vaticano se convirtió –y que siguió reproduciendo-- muy a despecho de las enseñanzas de ese hijo de Dios encarnado y que la institución eclesial ha pretendido a su vez encarna, progresivamente, en el tiempo, como versión materializada “in situ” de lo eterno. Desde Pedro en adelante y hasta ti. Convirtiendo un hecho que es norma realizable de perfeccionamiento a través de los tiempos en un hecho histórico fundacional. El Pedro-piedra fundacional que se hace con todo-el-Poder-del-Mundo a cuestas y se pone a despachar… ¡Inquisiciones! A convertir el pecado en “crimen”, cuando el pecado --mientras no produzca visibles, y ciertos, daños a terceros-- deberá permanecer algo muy íntimo entre la criatura y su conciencia divina: entre ella y el ojo de la divinidad que en ella se adivina. Pero, por algún motivo (que tú tratarás de comprender) la institución eclesial que presides no se ha querido enterar de una noción básica para cualquier sistema de justicia y es el que dicta que donde no hay víctimas ningún estado tiene que medrar. Roma es la principal responsable de los malos hábitos de la cristiandad, no ésta tu Virgen, que se retuerce y desespera viendo las animaladas que día con día se cometen en su nombre, sobre todo en las más altas esferas --que no por estar entronizados “los jueces del bien y del mal”, sean ellos legítimos. Ni jueces, ni médicos, ni poetas –ni más nada ni más nadie-- pueden ser vistos como legítimos cuando el dinero viene primero.

Para que los jueces del bien y del mal sean legítimos, primero habría que –o tendrás que-- cambiar de cabo a rabo la forma en que se llega a semejantes puestos de responsabilidad. Un regreso a las formas antiguas de recibir reconocimiento y de ser electo ayudará. Todo eso que depende del “dinero-que-siempre-es-deuda” está, en su origen, dañado y lleva a la hecatombe personal y social. ¡Qué mejor magisterio que el tuyo para rescatar del olvido las prácticas que siempre debieron guiar el uso del dinero?

Si la usura hoy es rey, o reina y rey, esto no ha sido por la fe que sus hijos ponen en la Virgen, sino por la condescendencia, la complicidad de Roma con la Banca internacional de la cual parece que viene siendo, esa institución que presides, una parte integral, si no su más intrínseco factor. Si realmente te propones llevar a cabo un Jubileo, más vale que te las arregles para que la cosa vaya en serio y no resulte en otra mentira más --de las tantas y más gordas y que jamás resuelven NADA (como no sea mantener el teatrito de un sistema de propaganda institucional adepto a las ficciones que engalanan a la tan venerada como odiada institución que --¿supuestamente?—encabezas).

Los negocios de la Roma eclesial no difieren de los de la Roma imperial, y es ahí donde se hace necesario el cumplimiento de las profecías que tú debes ayudar a realizar a cabalidad y de forma magisterial, perfecta… como todo milagro en su momento. Si te decides a servir a la Virgen y a su Hijo, Ella te colmará de dicha, aunque no sea sino después de tu muerte, que seguramente acaecerá, esperemos más tarde que temprano, de forma tal que logres ejecutar tu tan peligrosa como necesaria, urgente, impostergable colaboración a favor de LA DEFINITIVA ELIMINACIÓN DE LA USURA. Un catolicismo realmente universal logrará la adopción de una moneda no usurera que agilice los intercambios y dé rienda suelta a una LIBERTAD DE EMPRESA SIN CAPITALISMO, acabando de una vez por todas con el bochornoso mito del capital privado al servicio de “la nación” que todos los banqueros “guadalupanamente” manejan para escarnio del nombre de la que, humildemente, te escribe desde sus no tan lejanas alturas.

Solos, los que ven desde una distancia ni muy cercana ni demasiado lejana logran ver lo que hay que ver. De ahí el amor de San Francisco por los promontorios volcados hacia el esplendor del mundo silvestre, de los valles y montañas, y su preferencia por la desnudez entregada a la hermosura de una naturaleza hermanada en todos los seres que nos acompañan y cuyo lenguaje difiere del humano en que, en sus intercambios, no suceden malentendidos. Los animales nunca mienten. Sólo los hombres mienten, gracias a las palabras.

Y es por ello que para decidir sobre el bien y el mal, primero hay que tener muy en cuenta el significado de los instrumentos lingüísticos que usamos, que sirven tanto para enunciar verdades puras como grandes mentiras. Y siento, Francisco, que traes, como casi todos los humanos, un grado peligroso de confusión en los términos que de pronto te sueltas. Seguro que andas anonadado, pobre buey, si además de ser Papa estás condenado a ser… ¡argentino! Ese país que pertenece todavía a la época de “las Luces” y que ha parido a un Borges y a un Cortázar (casi liberado de las “trampas” de la fe, pero, a su vez, incapaz de resistir la endiablada tentación de adorar a otro-Estado-más encarnado en una de las tantas figuras, igualmente diabólicas, de la historia).

La Virgen que los mexicanos aman no es hija de la época de las luces en la que a pesar de ti mismo, pero jesuita al fin, te encuentras atrapado. Por eso, si has de conocer al mexicano-mechicano, antes de ponerte a decir bobadas, sandeces, conócelo en su fuero interno que no es sino el de una humanidad quejosa pero enamorada de la belleza del mundo, esa “sonrisa de Cristo para la criatura a través de la materia”, según el decir de la Virgen Roja, Simone Weil, cuyas reflexiones deberás tomar en cuenta para que tu gestión no deje de valer la pena.

(La dócil pluma que transcribe mi comunicado para ti, que deberá ser publicado, ha escrito “bobada” y “sandeces” por no usar el término que primero afloró a mis labios en relación a lo que toda criatura hace primerísimamente al nacer, que le da placer y lo alimenta, justo después de recibir una inmerecida nalgada en su ya de por sí amoratado trasero.)

Entiende, Bergoglio, lo que Francisco entendería muy bien: que el arraigo ancestral tiene una importancia vital que no puede ni debe ser violado, y que si “la Guadalupana” como muchos hijos me llaman es valorada, al grado que lo es, incluso en este siglo despiadado y abandonado de la mano del Dios cristiano –de ese Dios que le ha sido inculcado por medio de mentiras y más mentiras a pesar de su verdad-- es sobre todo porque, antes de ser rebautizada y adoptada como símbolo de la Virgen-que-te-guarda, Ella, la Guadalupe, ya era conocida y amada como la Tonantzín que jamás dejó (o “dejé”) de ser (no más que por un simple cambio de nombre)… y que sus flores son las flores de la esperanza del mundo… no aquellas “flores del mal” de las que hablara algún poeta (más cristiano que muchos curas) sino de las flores del bien… todas las flores que ayudan a curar a las criaturas de sus males y de los dolores del alma y del cuerpo (como ésos que resuenan en las anquilosadas y viejas coyunturas de mi pobre transcriptora o “médium”).

Y… hablando de la transcriptora, dice ella que “gracias a sus desgracias” ha tenido el estímulo necesario para analizar algunas cosas que --mal que bien-- se las arregla para explicar con ayuda de otros seres a quienes otorga la mayor credibilidad –como ha sido aquel dominico entregado al estudio y a la devoción marial quien tuviera que renunciar a su vocación visto que la-Inquisición-siempre-andante lo acusó de ser “brujo”, allá por los años sesenta (¡del s. XX, por Dios!). Aunque el tribunal acabara por reconocer su inocencia, el buen Illich renunciaría al fin a su orden e investidura. La lectura de su legado va de la mano con el legado de la futura (Sta.) Simone Weil… No que el gran Iván merezca menos que ella convertirse en santísimo Sto. de una auténtica Iglesia Católica que pide ser refundada, en esta encrucijada, según los principios que han de atender a la construcción de una democracia legítima ejemplarmente instrumentada.

Para este tipo de cosas las “weileanas” se pintan solas, dice y me pide que te diga, la transcriptora. Aparte de a su querida “Virgen Roja” (también apodada La Marciana) --a quien propone como primera santa reconocida de una Iglesia refundada en el espíritu de ese mismo catolicismo “etimológico” o auténtico del que ella se reclamaba (junto a sentirse ser franciscana)-- la devota transcriptora de esta tu Servidora, pide que se reconozca, dentro de esa Iglesia Católica auténticamente ecuménica y aún por realizarse, a todos los hijos de Ochún y de las demás deidades africanas trasplantadas al hemisferio occidental gracias a la bochornosa, prolongada esclavitud que humila a sus hijos, nietos, bisnietos, tataranietos y varias generaciones más, siendo que los atropellos no terminan sino que se expanden al por mayor. A Ochún, diosa del Monte y de las plantas sagradas, curativas, corresponde esa singular figura identificada como la “patrona” de los cubanos, La Caridad del Cobre, cuyos dones alguna vez habrás alabado.

Sé que no te ha faltado invocar la “caridad”, clave de curación de todos los males que afectan a las criaturas. Bergoglio realmente tendrá que cederle su puesto a Francisco para que semejante catolicismo, auténticamente universal, logre establecerse a través de las biorregiones del entramado terrenal –que habrá de salvarse, o no, según las decisiones de quienes tienen en sus manos las llaves-claves necesarias para que la humanidad como tal se libere de la insustentable miseria a la que el “dinero en pos del dinero” margina a la humanidad y al planeta en su totalidad, pretendiendo por medio del “desarrollo” acabar con la “pobreza” cuando la “pobreza” siempre será mil veces preferible a una miseria ahijada por la filosofía de la escasez como motor de la abundancia… El capitalismo –en el que ni los mismos “capitalistas” creen—da patadas de ahogado a pesar de los regalos del erario público que no se cansa de responderles bien a sus patrones a costa de LO QUE SEA a través del globo.

Investigarás, para el bien del planeta entero y sus criaturas, las alternativas al sistema financiero devorador que hace trizas a ésta que es carne y alma de esa especie de “entelequia” que llaman Madre Naturaleza… [N. de la Transcriptora: “Entelequia: Cosa real que lleva en sí el principio de su acción y que tiende por sí misma a su fin propio” según los diccionarios.] Ser obediente a Ella es el mensaje que mi imagen en el corazón humano despierta. Dile al mundo entero, por ti y por mí, que toda la ciencia que la humanidad, sin saberlo, ya posee es, al mismo tiempo, fuente de tantos problemas como solución de todos PERO sólo en la medida en que sapientia gobierne… Y que se preparen a ver el MILAGRO REAL de lo que EL CONOCIMIENTO VERDADERO consigue a partir del momento en que la usura desaparece del planeta.

En relación al dinero, un tratado sobre este “necesario bien”, al que te pido --en nombre de la transcriptora y del propio—que atiendas, es el que diera a la luz Silvio Gesell en Argentina hace 105 años y cuya aplicabilidad en medio del desorden actual queda por verse: EL ORDEN ECONOMICO NATURAL, “por Libremoneda y Libretierra”. Tomo I, El dinero tal cual es. (Son tres tomos muy divertidos que el cielo os manda de gratis vía esa maravilla del siglo que logra ser la Internet –mientras se las arreglen para que permanezca más en manos de la humanidad que en las de los endiablados banqueros de Babilonia. Para enterarte en corto de lo que este buen samaritano propone, mi mensajera recomienda pasarte el rato de un buen mate en http://www.institutosimoneweil.net/index.php?option=com_content&view=article&id=401:mailer-mattie-la-bondad-del-dinero-el-transito-hacia-nuevas-formas-de-convivencia-social&catid=48:mailer-mattie&Itemid=68 )

Sólo liberado de un sistema universitario fincado en el capitalismo --cuyo horizonte, en primer y último lugar, es el avance de la causa de la sobrevivencia meramente individualista, que hace el mal, siempre, sin mirar a quién— podrá el conocimiento dar respuestas justas hacia la creación de ese “mundo mejor” que reclaman los seres conscientes y cuya humanidad misma está siendo rebajada, cuestionada. En esta encrucijada será necesario acordarse del dicho que dice que “más vale malo conocido que bueno por conocer”: experimentar sin precaución puede resultar tan funesto para la continuación de las especies como pretender quedarse parado en un tiempo ya pasado… que no todo tiempo pasado fue mejor; las virtudes, los principios éticos más sólidos, no obstante, deben ser rescatados del reino de los “valores” relativos que el libertinaje impone con su modo tan sutil y hasta simpático de mentir.

Realmente inspira PAVOR contemplar el espectáculo de la guerra armada contra los (diz-que) “estupefacientes”, hombro con hombro en la misma comparsa del laissez-faire aplicado a los envenenamientos constantes y sostenidos que llevan a cabo las industrias farmacéuticas, químicas, bélicas, atómica, sin hablar de los envenenamientos del pensamiento vía la industria de la propaganda política que todos los Estados, incluyendo el Vaticano, le aplican sin descanso a la conciencia de los ciudadanos del mundo. Que es por lo cual, tu misión como último Papa del estado Vaticano y de una iglesia romana, aunque sólo de nombre católica, será convocar a los ciudadanos del mundo para que las fronteras nacionales desaparezcan como tales y pueda inaugurarse una repartición justa de los bienes reales, tan ajenos siempre a la escasez sistemática de la cual el capitalismo requiere para sostenerse. Sin violencias, con ¡sabiduría!

Entre las palabritas más abusadas que este insustentable sistema de opresión le ha legado a los humanos (y demás animales) están esas de “liberalismo” (que muchos confunden con “libertad”) sin hablar del intríngulis entre “socialismo-capitalismo-comunismo”. Afilar las palabras para que el diálogo, la verdadera “circulación de las ideas” necesaria para que el pensamiento vivo y eficaz emerja, en pos de acuerdos inteligentes, es la convocatoria más importante a llevar a cabo junto a la de un Jubileo que no deje a las sociedades presentes sumidas en las mismas locuras de antes. Son más de cuatro mil años desde que el Diablo cojuelo se inventara su actual forma de entrar en las vidas de todas las criaturas… Y aunque cuatro mil años no son nada comparados con el de la prolongadísima evolución de mis entrañas, cada día que pasa son más irreversibles los cambios indeseados.

Por eso un Jubileo real a finales de este año podría ayudar a hacer más pasadero el desorden actual, y el que se avecina próximamente, una vez que la mentira del verdadero valor de las divisas, como le llaman a eso, resulte transparente. Entonces, Bergoglio “en vías de convertirte en Francisco”: atajar al Diablo en sus andanzas tiene solución simple y segura a condición de que se destape de una vez por todas la gran Mentira de esa economía “neo-liberal” cuyos fundamentos no difieren de la diz-que “socialista”.

El robo legalizado es la dinámica fundamental del sistema que Roma no ha dejado de apoyar a pesar de que el mal de la usura fue lo que Cristo, furioso, echó del templo: no a los “comerciantes” sino a los comerciantes de divisas, los que se enriquecen usando el dinero como un fin en sí, como un “depósito de valor” cuya circulación abierta, eficaz, fluida, impiden. Nada peor que convertir los medios en fines, como ha sucedido con “el Estado”… La Némesis que tal inversión desata equivale al momento actual de la “humanidad perdida” y a la que estás tú mismo llamado a socorrer mediando un conocimiento que abarque tanto las razones de “este mundo” como las del otro, sin el cual, el mundo de las criaturas perece aletargado en el más inicuo horror.

La transcriptora de estos consejos y advertencias me avisa que ya está cansada de escribir lo que otra le dicta (sea quien sea), que no tiene la costumbre y que por favor le dé un buen espacio al final de esta mi plegaria para ti, “Francisco en ciernes”, donde dejarle justo el espacio para apuntarte algunas cosillas que te ruega poner entre tus “pendientes” (junto a las que ya te ha apuntado ella por mí y que comparte, o de lo contrario no las transcribiría jamás, dice…) También que quiere darte a entender cabalmente la importancia crucial de la creación de lo que llama ella un “Modelo monástico experimental” para franciscanos y franciscanas “radicales libres” del siglo que transcurre –su jocosa invención, un poco inspirada en los aciertos de un genial franciscano del s. XVI, marsellés y cirujano a la vez, apellidado Rabelais. Este modelo sería asimilable al modelo de ciudadanía que ha ido elaborando a través de los años como resultado, entre otras cosas, de sus experiencias relacionadas a las desventajas del nefasto modelo de “ciudadanías nacionales”, de las cuales posee ella tres, ni más ni menos, y que gustosamente cambiaría por una carta abierta de ciudadanías locales a través de las biorregiones. Es en ellas que habitan los seres y entes de esa Madre Tierra que a todos contiene, magnánimo cuerpo que mi Amor infinito encarna y que, en su eterno acontecer, también, trasciende. Amén.

Última página del comunicado, en la cual la transcriptora del “desvarío” marial que antecede, Sylvia Ma. de Js., le “telegrafía” al Papa Francisco una lista de lecturas cruciales para captar, a todo lo ancho y en profundidad, la naturaleza de la gesta que el espíritu weileano lo invita a emprender y que, de ser exitosa, podría traducirse finalmente en la liberación de los seres humanos de aquella maldición que un Demiurgo Yahvé le impusiera a la humanidad “caída”: “el trabajo como castigo”.

Ciencia, filosofía y poesía colaborarán para que el “trabajo” se transforme en no-trabajo, cosa que siempre ha sido para los artistas (por mucho que se la pasen hablando de “su trabajo”). El mundo a recrear, o a refundar, comienza con reflexiones básicas para una revalorización de los “derechos” vis à vis las “obligaciones”, tal cual los presentara Simone Weil en su texto fundacional Profesión de fe, a cuyo cuidadoso estudio invitamos junto a los demás “puentes” [metaxu] que hemos comenzado a juntar con miras a ayudarnos a todos a transitar, de este Apocalipsis en pleno apogeo, hacia una edad de oro iluminada por la visión preclara de “Santa Simone” y de los dos (o tres, o muchos) “Franciscos y Franciscas” del alma. Canonización a la cual el Instituto Simone Weil a.c. invitará también, así que haya sido efectuada aquella transición al catolicismo universal y ecuménico del que Simone Weil, nuestra “Virgen Roja” se reclamaba y al cual esperamos llegar a la mayor brevedad posible. http://www.institutosimoneweil.net/index.php?option=com_content&view=category&id=54&Itemid=74

Metaxu 1, Simone Weil, “Profesión de fe: Estudio para una declaración de las obligaciones hacia los seres humanos”.

Metaxu 2, Simone Weil, “Nota sobre la supresión general de los partidos políticos”.

Metaxu 3, Sylvia Valls, “El legado weileano: su importancia para nosotros hoy”.

Metaxu 4, Mailer Mattié, “Espiritualidad y vida social”.

Metaxu 5, Simone Weil, “Esbozo de la vida social contemporánea”.

 

 

 

 

 

 

Las lecturas señaladas entre otras contribuirían a un foro de estudio realmente abierto hacia un pensamiento liberado de estorbosos amarres y sin menoscabo de las “razones del corazón”. Proponemos, desde ésta nuestra humilde sede fincada en el corazón del México profundo, Valle de Bravo --islote franciscano al pie del Nevado de Toluca—un encuentro de alto alcance que ayude a dilucidar el mensaje de San Francisco para nosotros hoy.  Donde mentes en busca de soluciones reales puedan encontrarse libremente, compartiendo visiones arraigadas en esas verdades que solas, ellas, permiten el consenso.  Un punto de partida podría ser la lectura de las observaciones del filósofo y fundador de la Asociación en Francia para el estudio del legado weileano, André A. Devaux, sobre la relación de Simone Weil (pron. VEY) con San Francisco y que comienza aquí: http://institutosimoneweil.net/index.php?option=com_content&view=article&id=446:simone-weil-y-francisco-de-asis-por-andre-devaux-condensado&catid=37:textos-temas&Itemid=49

 

            La idea es “limpiar la mesa” de prejuicios que impiden la comunicación y que surgen de malentendidos tanto deliberados como casuales.  Un encuentro que nos permita “limar” los términos del discurso político-teológico para que pueda emerger, por fin, un proceso de VERDADERA COMUNICACIÓN que arrase con los “diálogos de sordos” típicos de los fracasados, insustentables partidos políticos. La democracia real, legítima, es algo a lo cual la Iglesia Católica debe invitar por medio de un ejemplo diáfano, directo, a seguir en todos los órdenes de gobierno.

 

Con copias para algunos amigos y publicación, por lo pronto, en

www.mama-doc.com (Epístolas)

 

Dra. Valls  (Sylvia Ma. de Js.)

a.p. #8, Valle de Bravo, Mx., 51200

Facebook: Sylvia Maria Valls

 

 

 

Last Updated on Friday, 03 July 2015 20:10